Mercedes come cada jueves con sus dos hijos, Guifré y Lia. Y cada jueves les prepara una paella. Hoy parece un jueves cualquiera, un jueves como tantos otros, pero el hecho de que esta vez la paella sea de marisco ya anuncia que será un jueves especial. Ella les quiere comunicar algo muy importante, un hecho que le ha cambiado la vida. Ellos sospechan que pasa algo importante y quizás sacan conclusiones precipitadamente.